EL MOMENTO ES ETERNO SI LO PUEDO SOÑAR ASÍ
¿Alguna vez intentaste estar consciente en tus sueños y controlar todo a tu antojo, siendo tu el dueño y diseñador de todo?, yo lo logre, y aquí estoy en uno de mis sueños, elegí un centro comercial, hay personas que son extrañas y familiares a la vez, me miran con ojos tristes como si supieran mi historia y mis intenciones.
No tengo idea de la hora que es en mi habitación, no se si tengo tiempo de hacer todo lo que tengo planeado hacer, así que correré, doy la vuelta a la tienda de artículos deportivos y donde debería estar el patio de comidas del centro comercial esta su casa, la cree como me gusta recordarla, con un pórtico rosado y un camino en medio del jardín por donde ella salía, opacando toda belleza florida a su alrededor, una tragedia que las mas hermosas flores también sufrían en primavera.
Estoy esperando su pronta salida, mis amigos a lo lejos me llaman casi suplicando, pobres no saben que no estoy allí para ellos.
Quiero verla de nuevo, pero quiero hacerlo sintiendo lo que sentía en la vida real, cuando pasaba por su casa a propósito una y otra vez hasta coincidir con su salida, esa emocionante y maravillosa sensación que las pasiones juveniles te regalan, estoy seguro que ella también lo hacia, pues muchas veces la encontraba "distraída" en su ventana, se que me estaba esperando, su mirada la delataba. Como amaba esos momentos.
No se cuanto me queda, así que traspaso el pórtico y toco su puerta, se que saldrá ella, lo diseñe así, escucho su voz en el interior en medio de risas, una sensación de felicidad me envuelve (esto se siente tan real), sale su mamá y pregunto por ella, con una sonrisa en su rostro la llama y su voz angelical responde alegremente, sabe que soy yo (su voz me distrae hasta en mis sueños). Por fin se asoma, estaba hermosa, me saluda con un beso en la mejilla que pude sentir tan real, no pude evitar quebrarme como aquel día, ella me pregunta porque lloro, no le respondo y pierdo el control del sueño, ahora me encuentro otra vez en el centro comercial en el patio de comidas, corro a su casa nuevamente que ahora se encuentra en el segundo nivel del centro comercial.
Todo se repite nuevamente, mis amigos me llaman con insistencia y yo los ignoro, me acerco a su casa, pregunto por ella y ella sale, evito el beso para no arruinarlo nuevamente, y sin palabras la llevo de la mano, diseñe un hermoso atardecer para ella y quiero que lo vea. Ella me pregunta a donde vamos y le respondo que es una sorpresa mientras disfruto tocar su suave y fría mano.
Llegamos al mirador, lo que en realidad nos hubiera tomado horas lo hicimos en segundos, y allí estaba, los matices de un rojo y amarillo perfectos perdidos entre si, ambos contemplábamos tan maravillosa obra de arte, no quiero verla, evito hacerlo, se que puedo arruinarlo nuevamente, me basta saber que esta a mi lado y pensar que el momento es eterno si lo puedo soñar así.
No me resisto y miro como una leve brisa lleva su castaño y delicado cabello a su hermoso rostro, el cual ella retira y acomoda con delicadeza detrás de su oreja, rebelando su bello perfil, yo la miro perdido, el atardecer fracasa como siempre en presencia de ella, solo bastaba su mirada para opacar la mirada naranja del ocaso.
Sus ojos dejan de contemplar el atardecer que diseñe para ella y voltea a verme con una mirada que brilla y me pregunta que sucede, quiero decirle mil cosas que coincidan con nuestro encuentro y con nuestro momento, pero solo logro articular con mi voz quebrada "te extraño!" y la abrazo fuerte, ella con su voz de ángel me dice "aquí estoy", mientras el anaranjado atardecer se iba haciendo uno con la oscuridad y con el ruido que siempre me despierta, ella me dice como sabiendo mi inmediato destino "estoy bien vuelve".
Y me fui, el ruido de la ciudad volvió a despertarme.
Me visto y me dirijo a su casa, atravieso el portal y camino junto las flores que aprovechan su ausencia, y toco la puerta, sale su mamá, me hace pasar y hablamos por varias horas, como si la estuviéramos esperando, escuche con atención las misma historias que amo sobre ella y le conté las mismas historias que ama. Alguien toca la puerta y nos miramos, ambos sentimos que era ella, pero era su padre, quien entra y como siempre evita mi saludo.
Me despido y vuelvo a casa para soñar con ella, hoy planeo un encuentro romántico en medio de lluvia, los momentos a su lado son tan reales que muchas veces olvido si es mi realidad, mi sueño o mi destino, pero al verla se que ella es todo eso. Yo todos los días después de soñarla, me visto y voy hablar de ella con su madre, el camino hacia su casas que me tomaría horas lo hago en segundos, aunque mis amigos me llamen y me pidan que vuelva y despierte siempre los ignoro, a veces quisiera despertar, pero aun no puedo, no mientras ella continua durmiendo, no mientras la pueda seguir soñando... no mientras pueda seguir visitando el lugar donde ella y yo estamos vivos.
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