MEMORIAS DE UN ENCUENTRO IMPOSIBLE
Llegué a la hora pactada a la calle donde nacen recuerdos del día que morí, el viento frio que baja de la montaña y silba entonando sin éxito la misma melodía de ayer traspasa mi espectro y la poca luz crea el escenario perpetuo del encuentro esperado con mi amada.
No recuerdo que fuera así, las calles son más grises y silenciosas, todos mis recuerdos intactos terminan en los gritos que escuché al cruzar la calle al ver a mi amada y con un insoportable dolor invadiendo mi cuerpo que ahora forma parte de la niebla.
Nuevamente ella no está.
Aunque la escucho muy cerca y la veo cuando quiero soñar, su llanto me despierta y lastima, pero ahora ella no está, volveré mañana a la hora pactada. Porque le jure amor eterno y ella me lo juro a mi.
Los anuncios van aquí

Comentarios