MI TAZA FAVORITA
–El café esta listo –le digo y cuelgo el teléfono.
Cojo mi taza favorita y me sirvo un poco de café caliente, su aroma sincroniza con el clima frío y una tarde que acababa de irse.
Me dirijo con mi taza favorita hacia mi ventana algo empañada por dentro y con gotas de la lluvia que se fue con la tarde por fuera, pero que con un poco de dificultad me permiten observar en la acera de al frente a dos sujetos vestidos de negro que bajan de un vehículo. Uno de ellos se dirige a la puerta de Mario Córdoba mi vecino y el otro se queda observando la calle con una actitud un tanto sospechosa. Doy el primer sorbo a mi café mientras observo que el sujeto que esta en la puerta con un fierro empieza a palanquearla con extrema violencia, doy el segundo sorbo a mi café que ya se esta empezando a enfriar, como odio eso.
El sujeto tiene éxito al abrir la puerta y con señas llama a su compañero. Es una fortuna que Mario Córdoba no se encuentre en casa, sabe Dios lo que esos maleantes le hubieran hecho si lo encontraban dentro, vi salir a Mario con su familia unos minutos antes de que ellos lleguen.
Le doy otro sorbo a mi café que ya esta algo frío, los sujetos se toman su tiempo en la casa, pero después de unos minutos al fin salen sin nada mas que con un maletín negro, subiendo rápida y desesperadamente a su vehiculo, un sedan color azul, emprenden la marchan y doblan la esquina perdiéndose de mi vista, a la vez que el ultimo sorbo de café ya frío baja por mi garganta.
Suena mi teléfono y contesto dejando mi taza favorita en la mesa.
–El café esta listo –me dice una voz agitada y aguardentosa.

Comentarios